Mayores, los más vulnerable ante los incendios

En 2013, casi siete de cada diez fallecidos por incendio en viviendas eran personas mayores. Todos podemos ser víctimas de un incendio en el hogar. No sabemos bien cómo actuar ante uno. Cunde el pánico. Los aparatos productores de calor, las instalaciones eléctricas y los cigarrillos mal apagados son las principales causas. En 2013, 132 españoles perdieron la vida en un incendio. Más de la mitad de los fallecidos superaba los 65 años. Los mayores presentan una mayor vulnerabilidad en sus viviendas.

Testimonio real:

«Era la hora de comer. Pretendía cocinar unas patatas fritas con una freidora, que estaba limpia y con el aceite cambiado. De repente, algo falló. El aparato empezó a calentarse más de la cuenta y salía un humo negro desde el interior. Lo desenchufé, pero el dispositivo empezó a arder. La llama cada vez era más alta. Era consciente de que, cuando hay aceite de por medio, no hay que emplear agua para apagar un fuego. Fui al salón y busqué una manta. Tapé la freidora con ella, pero ardió más. Las cosas se complicaron. Vi la manguera que había en el porche. No tenía tiempo que perder. Finalmente, intentando estar lo más alejada posible, usé la manguera. La unión del agua con el aceite caliente hizo que la freidora saltara por los aires. El aceite, que salpicó techo y paredes, podía haberme quemado. Viví una situación de riesgo que era evitable. Si hubiera mojado la manta, el susto habría sido menor».

incendios2Esta es una experiencia real. Cualquiera puede sufrirla. Las estancias del hogar donde se originan los incendios en los que hay víctimas mortales son, sobre todo, el salón, el dormitorio y la cocina. A mayor edad, mayor número de víctimas. Más de la mitad de los fallecidos mortales por incendios son mayores de 65 años. Lo advierte el Estudio de víctimas de incendios en España 2012-2013, realizado por FUNDACIÓN MAPFRE en colaboración con la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB).

Un ejemplo de cómo este tipo de accidentes se producen en las circunstancias más comunes de la vida cotidiana lo aporta Francisca Muñoz. A esta mujer mayor el secador le comenzó a arder repentinamente en su mano cuando se secaba el pelo en el cuarto de estar de su casa. «Instintivamente lo arrojé y cayó encima del sofá, que también comenzó a arder». Asustada, salió rápidamente de la habitación y cerró la puerta. «La rapidez con la que salí y cerré la habitación creo que fue lo que me salvó», asegura. El cuarto de estar quedó calcinado, pero afortunadamente el fuego no se extendió al resto de la vivienda. Francisca reaccionó con rapidez y eso le salvó la vida. Este hecho real muestra la necesidad que la sociedad tiene de estar suficientemente informada para saber actuar adecuadamente.

incendios3Los cuerpos de bomberos realizan, de media, más de 140.000 intervenciones por incendios al año.

Nuestros mayores presentan una mayor vulnerabilidad en sus viviendas –sobre todo en la edad comprendida entre 80 y 84 años–. En nuestro país murieron en un incendio 132 personas en 2013. El 55 por ciento superaba los 65 años. En 2012, esa proporción fue inferior: un 52 por ciento, sobre un total de 170 muertes. Al realizar este mismo análisis sólo entre los fallecidos en viviendas, el porcentaje aumenta hasta el 67 por ciento de las víctimas mortales en 2013. Por todo esto, el citado estudio señala que es necesario poner en marcha o reforzar campañas sobre prevención de incendios para este colectivo.

Medidas contra incendios

incendios4La legislación de protección contra incendios en los edificios debería prestar más atención al objetivo de evitar las muertes en viviendas. Una medida preventiva son los detectores, el mejor sistema para sobrevivir a un incendio que se produce en el hogar por la noche mientras se duerme, aunque habría que regular su instalación. También habría que mejorar el sistema de inspecciones de las instalaciones eléctricas.
Jesús Hernández, responsable del estudio de FUNDACIÓN MAPFRE, considera necesario revisar las necesidades en las instalaciones eléctricas, ya que las de ahora han aumentado con respecto a las de hace unas décadas y no siempre se han adaptado las instalaciones interiores y los elementos de protección.

Los comentarios están cerrados.